LA TRANSICION ESPAÑOLA SE DISEÑO EN LA SEDE CENTRAL DE LA CIA

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LA TRANSICION ESPAÑOLA SE DISEÑO EN LA SEDE CENTRAL DE LA CIA



la CIA interviene en la instalación de las bases militares estadounidenses en nuestro suelo, la transición del franquismo a la Monarquía, el golpe de Estado del 23-F o la definitiva integración del Estado español en la estructura de la OTAN”. 

En su libro "La CIA en España, el periodista de investigación Alfredo Grimaldos asegura que el arribo al poder del socialista Felipe González como presidente del Gobierno español en 1982, fue en realidad la alternativa "diseñada y controlada" por la CIA para mantener la tutela sobre España.

El libro de Grimaldos, publicado en el 2006, afirma que el actual Partido Socialista Obrero Español (PSOE) fue un partido que no surgió de una verdadera base social, sino que fue recreado, moldeado y financiado por la CIA norteamericana" a través de fundaciones del Partido Socialdemócrata de Willy Brandt de la República Federal Alemana: 
"Los servicios secretos norteamericanos y la socialdemocracia alemana se turnan celosamente en la dirección de la Transición española , con dos objetivos: impedir una revolución tras la muerte de Franco y aniquilar a la izquierda comunista. 


FELIPE GONZALEZ Y WILLY BRANDT

Este fino trabajo de construir un partido "de izquierdas" para impedir precisamente que la izquierda se haga con el poder en España, es obra de la CIA, en colaboración con la Internacional Socialista". (Puede leerse aquí el capítulo La CIA y la refundación del PSOE).


Alfredo Grimaldos ha publicado un nuevo libro: "Claves de la transición 1973-1986 para adultos" (Editorial Península). 
Su libro inicia con la frase siguente: "El franquismo no es una dictadura que finaliza con el dictador, sino una estructura de poder específica que integra a la nueva monarquía".
En entrevista publicada por el periódico Público.es, Grimaldos responde una pregunta sobre: ¿Hasta qué punto la CIA tutela la Transición?


NIXON Y FRANCO

"Cuando Nixon llega a España en 1970 se encuentra con un Franco muy mayor. Nixon se vuelve preocupado. Para ellos era muy importante mantener la Península Ibérica en su sistema de alianzas. Entonces, le dice a Vernon Walters, su hombre de confianza, que venga a España para ver qué va a suceder después la muerte del dictador. Franco se dio cuenta enseguida de qué pasaba y le dijo a Walters que está todo atado y bien atado, que el Ejército se pondrá de parte de Juan Carlos I y que su principal monumento no es el Valle de los Caídos sino la clase media española que hará de colchón para impedir una revolución".

Grimaldos hace pedazos la imagen oficial que se ha tenido de la Transición en España, señalada constantemente como referente ejemplar del paso de una dictadura hacia la madurez de la vida democrática y en ese contexto, el papel desempeñado por aquel joven luchador, inteligente,carismático, elocuente, a quien el diario Pravda, siendo todavía órgano del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética, llenará de elogios en la parte final de los 80 por su "flexibilidad y pragmatismo".
Resulta entonces que ese "faro de luz" llamado Transición ...

¿Fue construido sobre la falsificación y el engaño? 


Manuel Fernández Monzón

Dice así el testimonio, del general Manuel Fernández Monzón, enlace de los servicios secretos del franquista Luis Carrero Blanco con la CIA: 

"No es verdad lo que se ha dicho de la Transición. 
Como eso de que el rey fue el motor. Ni Suárez ni él fueron motores de nada, sólo piezas importantes de un plan concebido al otro lado del Atlántico. 
Todo estuvo diseñado por la Secretaría de Estado y la CIA".  

Recientemente el ex candidato presidencial venezolano y gobernador del estado Miranda, Henrique Capriles Radonski, informó a través de su cuenta de Twitter que se reunió en Bogotá, Colombia, con el ex presidente del gobierno español Felipe González, quien fuera "íntimo amigo" del ex presidente venezolano Carlos Andrés Pérez y promotor de políticas neoliberales en España y en América Latina.
Entrevistado por una estación radiofónica del Uruguay, el analista James Petras respondió así a una pregunta sobre si Felipe González está asesorando a Henrique Capriles:



"Felipe González trabajaba con Álvaro Uribe, el asesino, narco-presidente de Colombia. Felipe González apoyaba los grupos pro escuadrones de muerte de Centroamérica, cuando estuve en España y Grecia, pude ver como los partidos derechistas de El Salvador y Guatemala recibían el apoyo de Felipe González. 
Entonces, el hecho de que esté con Capriles no me sorprende porque Felipe González no está vendido, es alquilado. Cualquier gobernante o dirigente de la derecha puede contratarlo por una cuota. 

Se necesitan por lo menos 300.000 dólares para recibir los ‘consejos’ de Felipe González. No es simplemente un reaccionario, sino que además es uno de los más corruptos e inmorales, en toda la historia de la política socialdemócrata europea".

Introducción

Los hombres de la CIA (Central Intelligence Agency) 



Están detrás de casi todos los principales acontecimientos políticos y militares de nuestra historia reciente. La sede central de la Agencia, en Langley, 
tiene poco que ver con el edificio donde entra y sale a su antojo 
Faye Dunaway en la película Los tres días del Cóndor. 

Es un gigantesco bunker desde donde se han diseñado cientos de operaciones desarrolladas en España por los servicios de inteligencianorteamericanos desde la posguerra mundial hasta hoy.
Las recientes escalas en aeropuertos españoles de aviones de la CIA, con prisioneros que son trasladados a centros de tortura distribuidos por varios países de la órbita norteamericana, constituyen sólo un eslabón más de la cadena de actuaciones clandestinas que la Agencia inició en nuestro país durante la Guerra Fría.
La sólida infraestructura que hoy permite continuar trabajando a sus hombres aquí comenzó a construirse a principios de los años cuarenta.

La permanencia de la dictadura franquista, durante casi cuatro décadas, y la evolución controlada hacia un sistema parlamentario están condicionadas por la actividad de los espías norteamericanos.

En esa oscura tarea de mover los hilos desde la sombra colaboran con los servicios estadounidenses miembros del Ejército español, destacados políticos y diplomáticos, empresarios, hombres de la banca y personajes del mundo de la cultura y el periodismo. La mayor parte de los colaboradores de la CIA tienen poco que ver con la imagen tópica, peliculera y novelesca de los espías: son individuos «normales», perfectamente integrados en su entorno social. Muy distintos son los oficiales de operaciones, situados en los puntos neurálgicos de la red.

En España, durante todo este tiempo, han dirigido el espionaje norteamericano curtidos oficiales de la Agencia, expertos en acciones encubiertas, como los sucesivos jefes de la estación de la CIA en Madrid, situada en la embajada de la madrileña calle de Serrano, Robert E. Gahagen, Néstor Sánchez, Ronald Edward Estes, Richard Kinsman o Leonard Therry. Todos ellos arrastran ya un largo historial operativo cuando llegan aquí. Han desarrollado la mayor parte de sus carreras en Latinoamérica y su biografía profesional está marcada por una sucesión de golpes de Estado y de operaciones desestabilizadoras en Bolivia, Brasil, Uruguay...

LOS CONTACTOS DE FELIPE GONZÁLEZ CON DAVID ROCKEFELLER



Felipe González, el hombre de la CIA que llegó a la presidencia de España gracias al amañado congreso de Suresnes, donde nació el psoe renovado.

Texto extraído del Libro La CIA y la refundación del Psoe, de Alfredo Grimaldos; merece la pena para darse cuenta de como las élites usan las ideologías mas “sociales” para perpetuar el engaño. Y el CFR (COUNCIL AND FOREIGN RELATIONS - organización perteneciente a grupos como Bilderberg) y como esos encuentros catapultaron su carrera politica, muy elocuente :

En noviembre de 1977, Felipe González viajaba a los Estados Unidos para visitar la sede del CFR, donde el líder socialista pronunció una conferencia que, de acuerdo con los hábitos de ese organismo, fue seguida del correspondiente coloquio-interrogatorio, cuyos resultados debieron ser plenamente satisfactorios para los cancerberos del Gran Capital a juzgar por la ulterior trayectoria política de su invitado.
 Acto seguido el futuro presidente acudió a una cena organizada por otro feudo del Establishment, el Carnegie Endowment for International Peace, donde también puso de manifiesto que estaba en condiciones de satisfacer las expectativas de sus distinguidos anfitriones. La primera romería a la meca plutocrática, que concluyó con una visita a David Rockefeller, no pudo ser, por tanto, más satisfactoria para ambas partes, y de ella regresó ‘Isidoro’ el revolucionario con el placer de los patrones y una pequeña donación de doce millones de dólares para las arcas del partido.



Mientras tanto, el profesor Tierno Galván multiplicaba sus esfuerzos para recabar el apoyo de personalidades influyentes (Brandt, Schell, Hoffman) que le permitieran ingresar en la Comisión Trilateral, cosa que no logró debido a que sus gestiones en ese sentido fueron sistemáticamente saboteadas por Felipe González, quien por aquellas fechas estimaba inconveniente para la buena imagen del PSOE el ingreso de uno de sus dirigentes en esa entidad. Tales remilgos no tardarían mucho en disiparse, y en 1985 el presidente de la Compañía Telefónica y militante del PSOE, Luis Solana, ingresaba en la Trilateral, siendo seguido un año después por Julio Feo, entonces fontanero mayor de la Presidencia del Gobierno y miembro en la actualidad del Comité Ejecutivo de la sección europea de dicha organización plutocrática.

En diciembre de 1982, con el sonado triunfo electoral del PSOE aún caliente, Alfonso Guerra asistía a una reunión convocada por el European Management Forum, un organismo en la órbita de Davos. Allí manifestaría públicamente la disposición del Gobierno socialista a colaborar con las empresas multinacionales “por la confianza en el futuro de España que han demostrado en los tiempos difíciles”.

Una vez en el poder, los contactos socialistas con los centros de dominio plutocrático se prodigaron aún más. En abril de 1983, David Rockefeller giraba una visita a España de regreso de una cumbre de la Comisión Trilateral, siendo recibido en la Moncloa por González y Boyer, dada su condición de “miembro de primera fila del mundo económico internacional”, según palabras del comunicado emitido al respecto por el Gabinete de Prensa de la Presidencia.
En el curso de esa importante gira la delegación española se entrevistó con las más altas instancias politicas y económicas estadounidenses, actuando David Rockefeller como introductor de González en la entidad más representativa del capitalismo nortemericano, la Century Association.

En aquel viaje se ultimaron, entre otras cosas, los últimos retoques y el visto bueno definitivo del Gran Capital al proyecto económico socialista, todo ello dentro del mejor ambiente, dada la disposición del presidente español, reiteradamente expresada por éste, de “fomentar ante todo la inversión del capital extranjero en España como la mejor vía para su desarrollo económico”.


Tras aquella visita crucial, de la que el órgano oficial del PSOE no se dio por enterado, resulta perfectamente lógico que otros viajes más discretos pasasen desapercibidos. Así, en septiembre de 1983, Fernado Morán acudía a la sede del CFR para contrastar con ese organismo la política exterior del Gobierno socialista, viaje que repetiría exactamente un año después. Durante los años sucesivos habrían de prodigarse las visitas al CFR y a otros foros mundialistas de los dos principales asesores de González, Roberto Dorado y Juan Antonio Yáñez, que de esa forma le mantenían al corriente de los últimos designios trazados por los árbitros de la economía y la política internacional.

Fuente:http://joanfliz.blogspot.com.es/2007/03/la-cia-en-espaa-libro.html

GENERAL MONZÓN ALTOLAGUIRRE: "LA TRANSICIÓN FUE DISEÑADA POR LA CIA Y EL BND ALEMÁN"
Un alto mando militar de los servicios de inteligencia españoles se confiesa.




Que la llamada "Transición democrática" fue una operación política montada por la oligarquía española y los Servicios de Inteligencia estadounidenses y alemanes es hoy un hecho incontestable, que pocos historiadores serios se atreven a poner en duda.

  Durante décadas, sin embargo, la auténtica naturaleza  de esa  "Transición"  fue ocultada al conocimiento público. Pese a los abrumadores testimonios que proporcionaba la realidad, la historiografía oficial se encargó de presentar  a los protagonistas que la gestionaron como héroes generosos que lucharon denodadamente por devolver a su pueblo  las libertades perdidas cuarenta años atrás. La verdad histórica, no obstante, fue abriéndose paso desde abajo, a contracorriente y contra la resistencia denodada de los cronistas cortesanos que, por cierto, no eran ni son todos de derechas.

El tiempo, como si de una implacable y lenta rueda de molino se tratara,  ha ido pasando por la piedra a los personajes de aquellos momentos y poniéndolos  a cada uno en el lugar que les corresponde.  El  heredero del dictador, Juan Carlos I,  en el que el autócrata hiciera recaer todos sus poderes, fue convertido por la hagiografía oficial en una suerte de príncipe encantado, dechado de sobrevenidas virtudes democráticas y protagonista único del advenimiento de las libertades formales a este país.  El paso de los años, empero, puso en evidencia que, como todos los  borbones que lo precedieron, fue tan solo un simple crápula que terminó convirtiendo  el palacio de La Zarzuela  en una suerte de zoco mercantil  de voluminosas  comisiones y canonjías.  La historia de este siglo XXI solo podrá decir de él que fue un bribón desvergonzado que se vio obligado a dimitir por las presiones de las mismas clases sociales  que lo auparon al trono.

Otro tanto de lo mismo sucedió con el resto de los personajes que participaron en  aquel ingenio político transicional, que pretendió ofrecerse  al mundo como ejemplo de cómo había que salir de una dictadura impuesta por las clases dominantes, para pasar a una "democracia"  formal instaurada también por las mismas clases sociales. 

 El relato histórico sobre aquella farsa,  a la que el "consenso" entre  las organizaciones de la izquierda y derecha convino en llamar "transición democrática", ha acumulado en el curso de los últimos años una importante  bibliografía. Entre estas valiosas aportaciones se encuentran los libros de Joan Garcés, "Soberanos e intervenidos", y Alfredo Grimaldos, "Claves de la Transición 1973-1986).   En  ambos casos, las obras son el resultado de rigurosas investigaciones, que sin duda son hoy referencias obligadas a la hora de entender la naturaleza de aquel proceso político que tuvo lugar en la segunda mitad de la década de los sesenta. Tanto  Garcés como Grimaldos, atendiendo a los datos recogidos en el curso de su trabajo, formularon la interpretación política e histórica que correspondía a aquellos acontecimientos.

 BREVE BIOGRAFÍA DE UN AGENTE DEL ESPIONAJE MILITAR

Pero  hasta el momento presente no se había contado - que sepamos-  con el testimonio  directo de aquellos quienes, desde un puesto en la intendencia  de aquella operación,  escribían el guión para los personajes de guiñol  que aparecían ante la luz pública como protagonistas en el escenario de aquellos  acontecimientos.

Ahora, desaparecido  Adolfo Suárez y abdicado el Borbón, el enlace entre los Servicios Secretos Españoles, la CIA estadounidense y el BND alemán, un general del Ejército español, se ha decidido a hacer públicos los entresijos de la trastienda de la Transición. Se trata del general Manuel Fernández-Monzón Altolaguirre, adscrito a los mandos del Servicio de Inteligencia  del  Ejército español, que en un libro de reciente edición, titulado "El sueño de la transición. Los militares y los servicios de inteligencia que la hicieron  posible", describe interesantes pormenores de aquella fraudulenta operación política.

El autor del libro, Fernández-Monzón Altolaguirre, es un jefe del Ejército cuyo perfil biográfico corresponde al arquetipo de las últimas generaciones de los militares de la dictadura, que no llegaron a participar en la Guerra Civil

Proveniente de una familia de  militares que participaron en el golpe contra la República  en 1936, Fernández-Monzón Altolaguirre ingresó en la Academia General Militar en el año 1950. De acuerdo con los datos que proporciona en su libro, a partir de entonces su carrera militar estuvo estrechamente vinculada a los Servicios de Inteligencia del Ejército español.

 Como ocurrió con otros militares pertenecientes a esas áreas "sensibles" del Ejército de Franco, en 1962 Manuel Fernández fue enviado a los Estados Unidos,  realizando - según consta en su currículum- "un curso" que le hizo permanecer en ese país  durante un año en el Instituto de Tecnología de Massachusetts.  Probablemente no por casualidad, a su vuelta a España fue destinado al Sáhara, y a partir  de entonces a la Tercera Sección de Inteligencia del Alto Estado Mayor. En 1966 fue nombrado Secretario General del Servicio de Contraespionaje.

Con cometidos muy concretos, entre 1969-1970, el hoy general Fernández formó parte de un Servicio Internacional de Inteligencia con el que "operó" en la antigua Unión Soviética. Apenas un año después, bajo las órdenes del almirante Carrero Blanco,  Fernández- Altolaguirre ingresó en el Servicio Central de Documentación de la Presidencia de Gobierno, conservando su destino en el Alto Estado Mayor. Después de pasar por otros cargos, en el año 1980 ascendió a teniente coronel y fue nombrado director del gabinete y portavoz del ministro de Defensa de la UCD, Agustín Rodríguez Sahagún.

 A partir de 1988  fue nombrado Gobernador militar de Murcia y Cartagena,  subdirector de la Escuela Superior del Ejército, jefe de la Escuela de Mandos Superiores, inspector jefe de la policía municipal de Madrid, con el Partido Popular.  Finalmente, en el año 2001, bajo el gobierno de Aznar, realizó misiones de Inteligencia de la OTAN nada menos que en Pakistán y Afganistán.

Como podrá constatar el lector por estos datos biográficos, no se trata de un personaje de segunda fila en los Servicios de la Inteligencia militar española. Por el contrario, los puestos que ocupó en la jerarquía militar y el Espionaje le permitieron jugar un papel de primer orden durante los convulsos años que siguieron a la muerte de Franco.

Sin entrar en otras consideraciones, que posiblemente harían excesivamente extenso este artículo, nos hemos limitado a reproducir aquí unos pocos, pero significativos párrafos de la obra de Fernández-Monzón Altolaguirre,  que permitirán a aquellos que sientan curiosidad por este período histórico interpretar algunas de las claves que facilitaron a las clases sociales hegemónicas hurtar a los españoles la posibilidad de decidir su  futuro.

 EL REY Y ADOLFO SUÁREZ  FUERON MERAS COMPARSAS DE UN GUIÓN  ELABORADO POR LA CIA


 "Para entender la realidad de Suárez y de la Transición - escribe el general en su libro - hay que entender primero la  preTransición. Y la película de la Transición, el rey y su presidente gobierno Adolfo Suárez, fueron los magníficos actores protagonistas, pero no fueron en absoluto ni autores del guión, ni los productores, ni los directores…".

 "El guión se produjo, se diseñó, se elaboró y se concretó hasta el más mínimo detalle a partir del 27 de febrero de 1971, cuando visitó España el general Vernon Walters como embajador volante del presidente de los Estados Unidos, Richard Nixon.

"Walters fue a ver a Franco y en esa entrevista, según él mismo relataría,  le dijo que Nixon tenía mucho interés en saber qué opinaba Franco sobre el Mediterráneo. Franco  se sonrió y le contestó: "Su presidente lo que quiere saber es qué va a pasar aquí después de que yo me muera".

 El general Vernon Walters le contestó:

 - Sí, todo está atado y bien atado,  según usted, pero nosotros no queremos que eso sea así porque el rey no podría reinar en un país con el régimen actual sin reformar".

  "A partir de ese momento, Franco encargó al general Walters para que estableciera contacto, primero, con el general Díez Alegría, jefe del alto Estado Mayor, y a continuación con el almirante Carrero Blanco...".

 "Y fue un grupo de militares, encuadrados en el Servicio Central de la Presidencia del Gobierno (SECED, el servicio secreto, para entendernos),  los que diseñaron, elaboraron y concretaron, con la ayuda de la Secretaría de Estado norteamericana,  de la CIA y del BND alemán, las siete operaciones en que consistió la pretransición, y que fueron el guión que luego se seguiría".

  "El Ejército y  el núcleo del régimen franquista, no sólo no constituyó un muro, sino que fue el origen de ese impulso al que llamamos pre transición".

  "Cuando se habla de que Adolfo Suárez resistió el chantaje de la dictadura y el cerco de los generales, tal expresión puede ser válida si se refiere a los tenientes generales, que eran los oficiales que hicieron la guerra con Franco, pero esos no tenían nada que ver con nosotros".


CARRERO BLANCO HIZO POSIBLE QUE FELIPE GONZÁLEZ ENCABEZARA LA "OPOSICIÓN"

CARRERO Y KISSINGER

 Según el general  Monzón Altolaguirre, Felipe González era muy consciente de que Carrero Blanco había jugado un papel decisivo para que Willy Brandt aceptara al PSOE del interior como partido oficial en la Internacional Socialista,  y no al PSOE histórico que encabezaba Llopis en el exterior.

"Esto es tan cierto - describe  en el libro el general Monzón Altolaguirre - que  cuando yo se lo recordé a Felipe González el primer día que hablé con él, en un restaurante de la calle Santa Engracia, me dijo: "No se preocupen ustedes, que no olvidaremos nunca a Carrero Blanco. Soy perfectamente consciente de ello, de nuestra boca no saldrá jamás una crítica contra el almirante Carrero Blanco".

  Y continúa diciendo el general:

 "Y lo ha cumplido, curiosamente, entre tanta barbarie de "memoria histórica". Ha sido como si se respetara esa consigna. El contacto de Carrero con Gustav Heinemann, [ministro alemán], se debía a que ambos habían sido ministros de la presidencial al mismo tiempo, y como los alemanes son todos nacionalistas - dígase lo que se quiera, los democristianos, y los socialdemócratas son alemanes por encima de todo - cuando Carrero le insinuó que había que favorecer a los de dentro, los del sector renovado en el caso del PSOE, Heinemann se lo comento a Willy Brandt. A mí esto me lo dijo el propio Carrero. Y Felipe González estaba al cabo de la calle, no sé si porque a él se lo diría Willy Brandt...".


 El general Monzón Altolaguirre agrega cómo a la vuelta del Congreso de Suresnes, a Felipe González lo detienen en Sevilla, pero:


        "... el jefe superior de policía recibió la orden tajante de la presidencia del Gobierno de ponerlo en libertad inmediatamente. El jefe de policía sevillano, que estaba encantado de haber detenido al secretario general del PSOE clandestino, asombrado, lo tuvo que poner en libertad sin entender bien lo que estaba pasando. Aunque ya hacía un año que Carrero había muerto, González pudo viajar a Suresnes porque, a la ida, nadie le pidió al pasaporte, que tenía requisado, y a la vuelta sólo fue retenido unas horas".



POR MANUEL MEDINA
Fuente:http://canarias-semanal.org/not/15801/general-monzon-altolaguirre-la-transicion-fue-disenada-por-la-cia-y-el-bnd-aleman-/

Manuel Fernández-Monzón Altolaguirre, autor de ' El sueño de la Transición'. 15-10-2014





La policía franquista protegía a Isidoro-Felipe González y a los socialistas

Debate sobre “Los 10 de Felipe”. Antonio García-Trevijano cuenta cómo cuándo la policía franquista detenía a manifestantes, los socialistas nunca llegaban a entrar en la cárcel, mientras que comunistas y opositores de derechas permanecían en la cárcel. También revela que los altos mandos franquistas de la policía dieron orden de no detener nunca a Isidoro-Felipe González, aunque sí lo hicieran con manifestantes de otros partidos que estaban con él. Por último, explica cómo el sistema de poder felipista es idéntico al del franquismo tardío, incluyendo detalles como, por ejemplo, el poder de la gran banca.

[Video] La policía franquista protegía a Isidoro-Felipe González y a los socialistas


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